A colación de mi anterior artículo, quisiera insistir en que, hoy en día, para dar forma a una idea innovadora y revolucionaria es importante a la hora de emprender contar con la adecuada financiación. No es imprescindible, pero hace las cosas mas eficientes, y hace que la idea se desarrolle de una manera mas ordenada, eficaz, y lo que es mas importante: le ahorra tiempo a la idea en su etapa de desarrollo que permite un mayor alcance.

Todo va de la mano: si tu idea es innovadora y/o revolucionaria, no le faltarán inversores que quieran formar parte de ella. Por otra parte, y tal como ya insistí, a 2018 ir con un business plan como único salvavidas a entidades financieras no sólo resulta arcaico, sino que supone atarte de pies y manos a un único salvador que por lo general ya no da crédito para estas cosas … Si la diversificación es la clave de la inversión, ¿por qué no tenerla también en cuenta a la hora de buscar inversor?

Eso sí, insisto, aunque no te respaldes en un business plan, los consejos que te voy a dar para encontrar financiación solo valen si tu plan de negocio es viable desde el punto de vista que resuelva necesidades y que resulte atractivo, por lo que si no estás del todo seguro de tu idea, dudo que consigas que otros lo estén. La idea tiene que estar en funcionamiento, porque nadie invierte en promesas grandilocuentes hoy día. Ya tiene que haber un indicio comprobable de que la idea con capital, se puede desarrollar y generar ganancias ciertas. Dicho esto, allá van mis consejos para encontrar financiación para poner en marcha un negocio.

 

Estudia todas las opciones disponibles

 

Que de entrada no lo recomiende no significa que no sea válido: la financiación bancaria siempre es una opción, pero existiendo otras debemos “aparcarla” hasta estar seguros de que es la posibilidad que más nos conviene.

Mientras tanto haz un listado de todas las posibles fuentes que puedan sustentar tu idea de negocio: desde el popular crowdfunding, hasta empresas de inversores privados, gestores de venture capital, business angel, aceleradoras de start ups… Son muchas las posibles vías a día de hoy. Si te pierdes en este paso, te recomiendo que acudas a un centro municipal de ayuda al emprendimiento, que han proliferado en muchas ciudades y que cuentan con asesoría gratuita.

Congresos especializados en la búsqueda de capital, eventos donde se practique o donde se facilite el networking o contacto con “peces gordos”… No pierdas de vista el calendario de ferias

 

Ideas bien firmes y cimentadas

 

“Se me ha ocurrido una idea que podría funcionar…”. Difícilmente captes capital con introducciones tan vagas como esta. En los negocios no se mendiga, ni se mueve el dinero sin una garantía plena, por ello si aún tienes el proyecto “verde”, no dudes en darle forma hasta que puedas convencer de su viabilidad a cualquiera que disponga de capital para ello. Siempre pienso que ponerse en la piel del que va a poner el dinero, es un buen ejercicio para analizar qué características y garantías puede llegar a pedir del emprendedor. Si tu no darías tu dinero a esa causa, ¿porque un inversor habría de hacerlo?

Que no tengas un business plan previamente (algo que por otra parte te recomiendo tener), no quiere decir que no estés en condiciones de contar con factores tan importantes como un equipo de trabajo (tanto material como humano), un sector bien estudiado (que ya conozcas el ámbito de trabajo en profundidad), un mercado numeroso (podemos crear necesidades, pero mucho mejor si cubrimos las existentes y en gran medida) y garantías de rentabilidad (que los costes ni se acerquen a las cantidades de los posibles ingresos).

Recuerda el dicho “menos es más”, que puede ser útil para arquitectura y diseño, pero en razones económicas cuanto más aportemos, más seguridad transmitamos y más confianza generemos con nuestros datos iniciales mucho mejor.

 

Confianza plena y sin condicionales ni condicionantes

 

Buscas financiación porque no te queda más remedio: porque no dispones de capital. Es decir, si lo tuvieras no contarías con terceros porque confías plenamente en que ese dinero que vas a destinar a tu idea, es dinero excelentemente invertido.

Los inversores no son primerizos, no se exponen a “ganar o perder” por una práctica azarosa o por afición. Son profesionales, que conocen el medio, que tienen un olfato muy bien desarrollado… Por ello, sabrán de primera mano si algo es viable o no simplemente por el titubeo de tu voz al presentarlo. Donde dudes, ahí van a profundizar ellos, y si te pones a pensar, tu harías lo mismo. Por este motivo tienes que estar preparado para todo, y mas que nada, para ser honesto y directo cuando no sepas algo, o el posible outcome de alguna variable que puede afectar el negocio. No somos adivinos, ni podemos predecir todo, pero si podemos tener un conjunto de ideas potenciales, ante contingencias.

Por la misma razón, no intentes “ocultar” ni obviar posibles dificultades. Estos inversores corren los mismos riesgos que tú: estáis en el mismo barco, por ello que te muestres sincero con ellos, seas honesto y reflexivo son actitudes muy valoradas. Eso no quita que los contagies de tu pasión y entusiasmo por salir adelante con tu idea.

 

Manual de buenas prácticas para buscar inversores para tu negocio
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